domingo, 9 de enero de 2011

"Entre la torre de marfil y el compromiso político", de Osvaldo Graciano.

Entre la torre de marfil y el compromiso político, con el subtítulo de Intelectuales de izquierda en la Argentina, 1918-1950, es un extenso y meditado trabajo de Osvaldo Graciano, fruto de su tesis doctoral. Está centrado en los itinerarios de toda una generación de profesionales egresados de la Universidad de La Plata, desde los tiempos de la reforma universitaria hasta la primera presidencia de Perón.
Las etapas, pues, son claramente discernibles: un primer tiempo que transcurre desde la reforma universitaria hasta el golpe de Estado de 1930. La segunda es desde la irrupción militar en 1930 y sus sucesores conservadores, hasta junio de 1943.
La tercera es, entonces, desde el golpe de Estado de 1943 y la implantación de la doctrina nacionalista católica y la primera presidencia de Perón, heredero ideológico y político de la asonada militar.
El primer período estuvo caracterizado por la renovación de ideas en los claustros de la Universidad, dejando a un lado el positivismo que predominó en el siglo XIX, por otras corrientes filosóficas que surgieron a comienzos del XX, con autores como Henri Bergson, José Ortega y Gasset y José Enrique Rodó, entre otros. Fue, también, una etapa en la cual los estudiantes comenzaron a participar activamente en los centros de estudiantes y los consejos académicos. Esta actividad no se quedó limitada a las aulas, ya que muchos de ellos actuaron en iniciativas literarias y teatrales, revistas académicas y centros de estudios. Dos figuras descollaron: Alejandro Korn, desde la filosofía, y Alfredo Palacios como decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, posición desde la cual bregó por el constitucionalismo social y el latinoamericanismo. También fue singularmente notoria la presencia de Pedro Henríquez Ureña.
El golpe de Estado de 1930 tuvo como consecuencia las intervenciones en las universidades y la anulación de la reforma universitaria, por lo que muchos profesores y graduados comenzaron a afiliarse en el Partido Socialista -algunos ya militaban en el anarquismo-. Palacios retornó al PS, del cual había sido expulsado, y otros como Alejandro y su hijo Guillermo Korn, Carlos Sánchez Viamonte, Julio V. González (hijo de Joaquín V. González), Adolfo Mouchet llegaron a ocupar cargos partidarios o bancas legislativas en los años treinta. Unieron su actividad intelectual al compromiso político para defender la democracia representativa y evitar la caída de la Argentina en el fascismo. Sintieron simpatía por la causa republicana española, adhirieron a las agrupaciones antifascistas como Acción Argentina y propugnaron el retorno a la reforma universitaria. Sánchez Viamonte fue un activo propulsor del socialismo fabiano y de las ideas de la planificación central de la economía, tanto en las aulas como en su escaño en el Congreso.
Desde esta vinculación al Partido Socialista, impulsaron conferencias, cursos y obras teatrales para la ilustración de los obreros, siendo ejemplo de ello el Teatro del Pueblo de Puerto La Plata, luego clausurado por el gobernador conservador Manuel Fresco. Entre 1941 y 1943, Alfredo Palacios llegó a ser rector de la Universidad, desde la cual impulsó la investigación y la creación.
Con el golpe de Estado de junio de 1943, observaron que la Argentina iba a contramano de lo que estaba ocurriendo en el resto del mundo con el retroceso de las potencias fascistas. Numerosos profesores fueron expulsados de sus cátedras y fueron reemplazados por nacionalistas católicos, en consonancia con la doctrina impulsada por el gobierno nacional. Muchos profesores y estudiantes fueron perseguidos por las autoridades imperantes, situación que continuó durante los gobiernos de Juan Domingo Perón. En esta tercera etapa analizada en el libro, estos intelectuales de izquierda reflexionaron el porqué de la adhesión de los obreros a la política peronista. Profesores como Francisco y José Luis Romero habían perdido sus cátedras y debieron seguir sus carreras académicas en el exterior; otros, como Orfila Reynal, se exiliaron y trabajaron en emprendimientos editoriales como el Fondo de Cultura Económica.
Se puede o no estar de acuerdo con las ideas de esta generación de intelectuales platenses, pero es claro que fue un grupo fecundo y de gran preparación y solidez. Sus iniciativas, pues, quedaron truncas y cuando retornaron a las aulas, luego de la caída de Perón, la universidad, la Argentina y el mundo eran muy diferentes al período de entreguerras.
El libro es interesante, ya que es complejo escribir una obra sobre una generación de intelectuales, y arroja luz sobre períodos poco explorados.

Graciano, Osvaldo, Entre la torre de marfil y el compromiso político. Bernal, Universidad Nacional de Quilmes, 2008. ISBN 978-987-558-135-7

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