viernes, 13 de diciembre de 2013

"El lobo estepario", de Hermann Hesse.

Cada línea, párrafo y página de esta obra de Hermann Hesse debe ser leída con detenimiento, sin premura. El autor hilvana en un espeso entramado un fragmento de la vida de Harry Haller, el "lobo estepario", cuando el protagonista descubre una nueva dimensión de su personalidad. 
En la atmósfera tensa y a la vez festiva del período de entreguerras en Alemania, entre la sensación de inevitabilidad de una nueva conflagración y el ritmo del fox trot, el humanista Harry Haller se debate entre las cumbres del arte de Mozart y Goethe y la necesidad del lobo que ansía sangre. Hombre y lobo, ambas criaturas gregarias, no pueden vivir aisladas del entorno. Y Harry Haller conoce a algunos personajes que suponía -o quería suponer- superficiales y disolutos, pero que luego lo sorprenderán en la profundidad de la búsqueda de la esencia humana. 
Como el resto de la obra de Hesse, este libro es de exploración en las honduras de la existencia, un sabor iniciático sin rituales, en donde lo onírico atraviesa lo cotidiano.

Hermann Hesse, El lobo estepario. Madrid, Alianza.

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